
En un mundo hipercompetitivo y en permanente transformación, estoy convencido de que las marcas son activos estratégicos clave: generan diferenciación, confianza y valor a largo plazo; y al mismo tiempo crean barreras de entrada, potencian las ventas y la rentabilidad en el corto plazo. Además, la marca potencia los ecosistemas de negocios («ecosistemas de marcas»), porque una marca fuerte significa confianza y es el pegamento para que clientes y vendedores puedan hacer sus transacciones con tranquilidad y de manera sostenible.
A lo largo de los capítulos de Branding Integral desarrollo una visión sobre la gestión de marca que combina teoría, práctica y ejemplos reales. Analizo todas las dimensiones del branding —desde la identidad y la comunicación hasta la innovación y la experiencia del cliente— con el objetivo de ayudar a construir marcas relevantes, resilientes y sostenibles. Para ilustrar esa visión, el libro incluye seis casos de éxito de empresas españolas (Cupra, Enrique Tomás, Estrella Galicia, Grefusa, MasOrange y Santander), así como entrevistas con expertos internacionales que muestran cómo las marcas son motores de competitividad para empresas y también para naciones.
Contar con el prólogo de Pablo López Gil, director general del Foro de Marcas Renombradas Españolas, ha sido un honor. Él lo resume de forma brillante al afirmar:
“Branding Integral se alinea perfectamente con nuestra misión en el Foro: reivindicar y promover la importancia estratégica de las marcas en todos los niveles”.
Si quieres conocer más sobre el libro o adquirirlo, puedes hacerlo en la página de Esic Editorial.
Proyecto sueñado y sufrido
Además del placer de escribir y compartir mis ideas, este libro también fue la posibilidad de realizar un proyecto complejo, y fue la tercera vez que me empeñaba en escribir un libro. Y, como se dice, «la tercera será la vencida». Me llevó exactos 12 meses para escribirlo, y hubo muchos momentos en que pensé aparcarlo o simplemente desistir, pero fue «tirando p´alante» y al final el manuscrito vio la luz de la mano de Esic Editorial.
Creo que proyectos ambiciosos – este libro fue casi una mini tesis doctoral por todo lo que conllevó de revisión de literatura y búsqueda de fuentes – es importante tener en mente algunas cosas, de lo contrario, es más un proyecto que se queda en el cajón, un sueño. ¿Cómo hacer un sueño transformarse en un proyecto, en particular un proyecto editorial? Dejo aquí algunos tips:
- En la base de todo está tu involucración con el tema, que tiene que ser muy alta para compensar el sacrificio.
- Luego está la planificación general: puedes ir cambiando cosas, pero a mi me gusta escribir con un storyline muy claro, y cada capítulo debe generar interés y tirar del otro, com una gran historia.
- Sin embargo, eso no quiere decir que esta narrativa general no pueda ser cambiada. Tras escribir los capítulos 1-3 y casi en medio al capítulo 4 noté que el orden no estaba adecuado, y que la visión muy cartesiana que tenía al principio no funcionaba, con lo cual cambié el orden y el peso de los capítulos. También fue añadiendo más entrevistas y caso (y eso fue algo que tuvo sus puntos positivos y negativos…)
- Plazo: ahí está la clave. Empecé mi libro con la idea de hacer unos tres casos de estudio y tres entrevistas con expertos. Al final fueron seis casos de estudio y siete entrevistas. Eso generó mucho más complejidad y dobló el tiempo llevado para cerrar el libro. Sin embargo, este tiempo me fue útil para 1) mejorar considerablemente la calidad del contenido y 2) Elaborar mejor las ideas, sin tanta prisa. Como conclusión, considero que tener plazo de entrega es fundamental, pero no se puede correr para entregar un libro porque lo que estará en las páginas no se borrará y no habrá otra oportunidad, con lo cual, si quieres hacer algo de calidad, es mejor un vino reserva que un vino crianza – y el secreto está en el tiempo.
- Finalmente, saber que proyectos así tienen que ocupar una parte importante de tu tiempo, y, claro, en mi caso el tiempo que usaba para escribir el libro eran los finales de semana, festivos y vacaciones, y acordando a las cinco de la mañana para rematarlo en la recta final. Hay que priorizar tu proyecto, o no lo terminarás nunca.
En resumen, escribir Branding Integral: la construcción de una marca viva fue, sin duda, un proyecto integral para mí: profesional y personalmente me sentí muy realizado con él. Y espero que te guste el libro, claro.

